– Fanny López reconoció deserción y salud mental, sin embargo, no presentó datos ni metas para atender el problema –
La rectora de la UNICACH, Fanny López Jiménez, reconoció que la universidad enfrenta problemas de salud mental, deserción y presión económica entre estudiantes, pero no presentó cifras concretas, metas ni plazos para atender una crisis que el propio alumnado ha señalado desde distintas facultades.
Al ser cuestionada sobre tesis elaboradas por la Facultad de Psicología, donde se documentaron casos de estrés emocional y afectaciones de salud mental, la rectora admitió que el problema existe, aunque respondió que la institución no cuenta con “datos duros” porque las estadísticas se actualizan cada año.
La respuesta deja un vacío; la universidad acepta que hay estudiantes afectados, pero no precisa cuántos, en qué carreras ni qué acciones aplicará más allá del programa de tutorías.
En deserción, López Jiménez también reconoció el peso de los factores económicos y emocionales, pero admitió que la UNICACH no otorga becas directas y solo gestiona apoyos externos o exenta inscripciones en algunos casos.
Mientras Rectoría apuesta por ampliar matrícula con nuevas sedes en Berriozábal, Suchiate y Simojovel, estudiantes denuncian acoso, falta de atención institucional e infraestructura deteriorada, por ello la contradicción de una universidad que habla de crecer, pero no muestra una ruta clara para resolver los problemas. (Foto: Especial)