Los órganos de fiscalización en México

Los órganos de fiscalización en México

Por Fernando Hinterholzer Diestel

 “a la memoria del CP. Francisco Gómez Milla”

Tuve oportunidad de trabajar al inicio del siglo XXI, en un órgano de control en la SCT, este dependía en aquel entonces de la SECODAM ahora llamada Función Pública, pero desde aquellos tiempos, la Auditoría Superior de la Federación era el máximo órgano de fiscalización en el país.

“La Auditoría Superior de la Federación (ASF) es el órgano técnico especializado de la Cámara de Diputados, dotado de autonomía técnica y de gestión, se encarga de fiscalizar el uso de los recursos públicos federales en los tres Poderes de la Unión; los órganos constitucionales autónomos; los estados y municipios. La misión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) es fiscalizar la Cuenta Pública mediante auditorías que se efectúan a los tres Poderes de la Unión, a los órganos constitucionalmente autónomos, a las entidades federativas y municipios del país, así como a todo ente que ejerza recursos públicos federales”, de acuerdo con lo establecido en su página de internet. La labor de la ASF ha jugado un papel central en la rendición de cuentas. De ella ha dependido que se sepa si las contribuciones se han utilizado de manera responsable –es decir, procurando el mayor provecho para los mexicanos– o se ha causado daño a la hacienda pública, en cuyo caso ha procedido a la recuperación de lo mal erogado.

“El Órgano de Fiscalización Superior es un organismo autónomo del Estado dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios, autonomía técnica, presupuestal y de gestión, que apoya al Congreso en el desempeño de su función de fiscalización superior, y tiene la competencia que le confieren la CPEUM La fiscalización significa principalmente cuidar y comprobar que se proceda conforme a derecho. Implica la existencia de mecanismos de control que se denominan de inspección, vigilancia, seguimiento, auditoria, supervisión, de control y en cierta forma de evaluación. Implica controlar las actividades del Estado para confirmar que se ajusten a los principios de legalidad, definitividad, imparcialidad y confiabilidad”. https://www.asf.gob.mx/Section/45_Acerca_de_la_ASF

Entonces en la práctica, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) es el órgano técnico especializado que depende de la Cámara de Diputados y su función específica es auditar la Cuenta Pública que presenta el Ejecutivo Federal cada año. Su titular es el electo por el pleno con mayoría calificada, es decir, dos terceras partes de los votos, implica acuerdos. Se evalúa capacidad técnica y desarrollo profesional. El programa de trabajo de la ASF está sujeto a la aprobación de la Comisión de Vigilancia de la Cuenta Pública, en la Cámara de Diputados, sus integrantes seleccionan los temas que más interesen a los legisladores y seleccionan las auditorías prioritarias. Los resultados obtenidos por las auditorias, que consiste en determinar las fallas, errores u omisiones de las dependencias y organismos, y que determinan sus causas y sus costos, se entregan a los responsables en el servicio público que deberán aclarar situaciones, a esto se les denominan Observaciones. En una primera etapa, antes de entregarse la Cuenta Pública, como parte del proceso de auditoría se pueden solventar observaciones. Pero si dichas observaciones no se resuelven satisfactoriamente, ésta pasa a ser parte del resultado final que se presenta a la Cámara. Por lo general del 100% de observaciones iniciales, solo se reportan alrededor de un 60%.

Me interesó comentar sobre los órganos de fiscalización en el país, porque la semana pasada se suscitó nuevamente una controversia por el informe que entregó la ASF de la cuenta pública 2019, con el jefe del Ejecutivo, como ha pasado durante su mandato el tabasqueño tenía otros datos. Pero en esta ocasión, el titular de la ASF rápidamente declaro que el Señor Presidente tenía razón, lo cual desemboco en serie de dimes y diretes entre la clase política, que termino en la solicitud de algunos diputados de Morena de que renunciara el auditor. Los legisladores de oposición y del partido en poder, opinaron a favor y en contra de la salida del auditor Colmenares. Ante estas condiciones es importante hacer las siguientes puntualizaciones. De entrada, el informe presentado era preliminar, así lo señaló la presidenta de la Cámara de Diputados. En segundo termino, el auditor no depende de López Obrador, sino de la Cámara de Diputados. En tercer término, no todo el informe está mal formulado o con errores (solamente el dato del costo del Aeropuerto de Texcoco). Por lo que toca al primer señalamiento, habría que señalar que los señores diputados tendrían que haber revisado el informe que se les envió y no lo hicieron. Es evidente que no existe colaboración, ni apoyo, de la Secretaría de la Función Pública (SFP) a la ASF, es por ello que el tabasqueño tiene otros datos. 

En el reporte preliminar, entregado a los diputados para su revisión y discusión, la ASF aparecen irregularidades por otros 67 mil millones de pesos en los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal). Un desastre de administración en sus tres órdenes y un golpe a la austeridad de la 4T. Estoy seguro de que en la ASF laboran un equipo de contadores con gran capacidad y alto nivel de especialización, que no tienen porque ser señalados y linchados por el Tlatoani mayor, sin antes haber realizado una investigación. “Las auditorías y demás técnicas de fiscalización y supervisión del gasto público se han con los mayores estándares de calidad que existen en la materia a nivel mundial. Los resultados de una auditoría no son producto o se manipulan conforme a los gustos de quien las elabora, sino están soportadas en datos duros y en su caso, con la comprobación documental, de hechos y testimonial, respectiva”. https://www.asf.gob.mx/Section/214_acerca

Los señalamientos mediáticos de López Obrador contra la ASF son medias verdades y su objetivo es el de distraer la atención pública sobre los enormes niveles de corrupción y la ignorancia de cómo se administra un gobierno por la 4T. A decir de nuestra Constitución, “la ASF es un órgano con autonomía técnica y de gestión, que ejerce un escrutinio institucional que es fundamento del Estado de Derecho, de la democracia y de la división de poderes”. No hay que olvidar que al presidente de México le molestan e irritan los organismos públicos autónomos y buscará eliminarlos de su administración o por lo menos nombrar a algún “analfabeta funcional” al frente de ellos, para su comodidad.

ES CUANTO

ADENDDUM: La pandemia llego oficialmente al país, el 28 de febrero del 2020. Un año después, aquí estamos: más de dos millones de contagios y, peor aún, más de 185 mil muertos, y el circo electoral de un programa de vacunación sin vacunas.