Un tuxtleco

ENSALADA DE GRILLOS

Por Ciro Castillo

UN TUXTLECO

El tres de diciembre pasado publicamos una columna en la que abordábamos la competencia electoral que se venía por Tuxtla. La retomamos porque está acorde a las definiciones de quién irá por la “capirucha”.

Después de una serie de nombres que se venían barajeando para encabezar la Alianza Va Por Chiapas (PRI, PAN y PRD), entre ellos Paco Rojas y Manuel Sobrino, solamente van quedando dos: Emilio Salazar Farías y Willy Ochoa.

Creemos como lo hemos escrito varias veces que lo mejor que le podría pasar a los tres partidos coaligados, ahora de oposición, pero sobre todo a Tuxtla Gutiérrez, es que el candidato sea Emilio Salazar, un hombre de palabra y político de experiencia, pero mejor dejamos la columna de hace poco más de dos meses, donde precisamente exponíamos nuestros argumentos.

EL MÉRITO DE DAR LA CARA

Emilio Salazar pertenece a una camada de políticos que dan la cara y no rehúyen a los temas, por calientes o polémicos que sean; aunque ello le genere críticas y ataques frecuentes en las redes sociales.

El diputado local soltó (dijimos el 3 de diciembre de 2020) lo que ya sabíamos: va por la Presidencia Municipal de Tuxtla Gutiérrez, aunque no hace cuentas alegres ni construye castillos en el aire, porque sabe que no será sencillo. 

Tiene una ventaja, escribimos: nació, creció, estudió y se mantiene en la capital de Chiapas, donde además ha consolidado una empresa dedicada al sector educativo que ya todos conocen y ni falta hace citar.

“La ventaja que yo tengo es que le puedo hablar a la gente como le hablo a cualquiera”, expresa el político, quien no esconde su interés de participar, claro, si las condiciones se dan, pues, dice, ya no está para aventuras electorales.

No tiene empacho en aceptar una cosa: la única forma de vencer al candidato que postule Morena, es conformando una alianza partidista ganadora: PRI, PAN, PRD y los que se sumen.

Mi ventaja, insiste, es que yo sigo y seguiría aquí aún después de mi gestión, a diferencia de la mayoría de los expresidentes municipales que concluyeron su mandato y ya no están. Tuxtleco…

REALIDADES Y POSIBILIDADES

Emilio Salazar es generoso. No duda en reconocer que Carlos Morales ha combatido el problema de los aviadores que había, por ejemplo, en SMAPA. Asegura que, si él llega a la Presidencia Municipal tuxtleca, empujaría en el mismo sentido para evitar que este organismo siga siendo una “caja chica”.

Ve problemas que están a la vista de todos, como el bacheo de calles y avenidas. Para ello considera que la mejor opción es que el Municipio tenga su propio equipo y que éste no pare de trabajar.

Sobre el manejo de la basura, considera que ahora no hay otra forma. Si Veolia soltara el manejo de los residuos, la ciudad se inundaría de basura.

Emilio Salazar, contador de profesión, opina que las despensas, esas cuya entrega muchas veces se critica, son un empujoncito para cierto sector social. “Con una despensita comen una semana”, dice, convencido de que también hay que regular el tema del ambulantaje, pues de esta actividad dependen muchas familias; aunque es necesario dar prioridad a quienes se han apegado a los programas de regulación y terminar con líderes que se aprovechan de la necesidad de quienes buscan tener un ingreso.

El diputado con licencia reconoce el trabajo de las autoridades electorales y está consciente de que ésta, la que viene, la elección del seis de junio será grandemente competida…