– Dos manantiales bajaron por la sequía y familias pagan entre 400 y 500 pesos por pipas para cubrir sus necesidades –
Más de 20 mil habitantes de Altamirano enfrentan problemas de desabasto de agua potable debido a la baja en los niveles de dos manantiales que abastecen a la cabecera municipal, luego de más de tres meses con lluvias insuficientes.
La falta de agua afecta a barrios como Centro, El Campo, Candelaria, Arenal, Las Casitas y Panteón, donde vecinos reportan baja presión o ausencia total del servicio desde hace varias semanas.
Personal del Sistema de Agua Potable informó que los manantiales comenzaron a disminuir de manera considerable y que, ante los bajos niveles de captación, ha sido necesario realizar apagados indefinidos de los equipos de bombeo.
Aunque el río Tzaconejá se encuentra a unos 15 minutos de la cabecera municipal, numerosas familias dependen de pipas para cubrir sus necesidades básicas. Habitantes señalaron que algunas deben pagar entre 400 y 500 pesos por el suministro, gasto que no todos pueden cubrir de manera constante.
Los pobladores aseguran que parte del agua trasladada en pipas proviene del río Tzaconejá, mientras el sistema municipal mantiene vigilancia sobre los niveles de los manantiales y realiza maniobras para reducir las afectaciones.
La población espera que las lluvias permitan recuperar las fuentes de abastecimiento y normalizar el servicio en los barrios que llevan semanas con tanques y cisternas vacíos.