PALABRAS CLARAS
Silvano Bautista
MISERABLE Y SINVERGÜENZA
Buscando en Google la definición de miserable encontré esta, cito textual: “que obra de un modo negativo, malvado, abusivo sin consideración o respeto que perjudica a los demás para su propio beneficio”. Si bien había otras muchas más, consideré a esta como la más adecuada para encuadrar al senador Luis Armando Melgar en esta definición
De manera curiosa traía desde hace un buen rato la intención de escribir respecto a éste dizque representante popular chiapaneco, y digo dizque representante popular porque que se sepa de alguna iniciativa o acción que haya llevado el beneficio de los chiapanecos que supuestamente dice representar hasta el momento no se le ha visto.
Y es que para muchos este senador es una especie de peón en el tablero del ajedrez político por parte del empresario Ricardo salinas a quien muchos ven como un sujeto reacio a cumplir con sus obligaciones fiscales.
En las últimas horas, el senador en cuestión generó polémica al postear lo siguiente: “NO SOMOS IGUALES. No distraigan al pueblo bueno. Los bots y los troles del oficialismo están desatados porque buscan desviar la atención de la corrupción y los nexos de varios personajes de la 4T con el crimen organizado. Desde hace 25 años trabajo orgullosamente en el sector privado, un sector que genera valor para México en Grupo Salinas junto a un empresario exitoso y honesto como Ricardo Salinas Pliego. El producto de mi trabajo en el sector privado me permite tomar vacaciones con mi propio patrimonio y regalarle puros a quien yo quiera, nunca usando recursos del erario, como sí lo hacen varios militantes, funcionarios y líderes de Morena.
Jamás he pregonado una austeridad hipócrita, como lo hace el populismo autoritario. Hay ratas como Rutilio Escandón y todo el grupo Tabasco que gobernó Chiapas durante seis años, robando a más no poder. Varios militantes del oficialismo siguen enojados porque logré la senaduría compitiéndole a Morena. Como ellos mismos dicen; no somos iguales. Ellos son unas ratas, mientras que yo he cimentado mi carrera en el trabajo honesto y en el sector privado”.
Solo que, a Luis Armando Melgar, se le olvida que fue el ex gobernador Rutilio Escandón quien, en las elecciones intermedias del 2021, fue quien lo reintegro a la vida política nacional.
Tras este escrito, se dieron reacciones como esta de La Portada: “No tiene vergüenza Luis Armando Melgar. Desconocer tu pasado y origen familiar que se remonta al priismo más rancio, o lanzar acusaciones contra la militancia de Morena es morder la mano que le da de comer a tu hermano Yamil. Despotricar contra Rutilio a quien antes abrazabas, solo habla de la cadena de traiciones que han envuelto a tu carrera, donde tu única lealtad, como se sabe, se la debes al tío Richi, el mismo que se ha hecho millonario a precios chiquitos y evadiendo al fisco. Eso sí, tú puedes regalar los puros que quieras, es tu dinero, pero no eres diferente a muchos de los que acusas. Lo que sí es que no conoces la vergüenza, si bajo tu amparo creció un mismo f&minic!d@”.
La respuesta más contundente vendría de Marco Briones, consejero de Morena quien escribe: “SINVERGÜENZA. Qué cara dura eres Luis Armando Melgar, hablar de nuestra militancia y simpatizantes de Morena aun cuando sabes perfectamente que tu hermano Yamil Melgar Bravo es consejero de nuestro partido Morena Sí y es alcalde también de Morena en Tapachula porque era la única forma de serlo. ¿También se te olvido que tu hermano es ex funcionario de Rutilio Escandón el compañero ex gobernador al que acusas de ratero y que tu hermano siendo diputado local validó la cuenta pública? Quiero entender que lo que piensas de nuestros militantes y miembros de nuestro movimiento es lo mismo que piensas de tu hermano, por ser ex funcionario del gobierno anterior. Te recuerdo que en Tapachula sabemos quién es quién… Pero, sabes algo, tienes razón, no somos iguales, hay que ser muy sin vergüenza para salir a las redes sociales y decir lo que dijiste sin morderse la lengua, así que, tienes toda la razón, jamás serás como nosotros, como millones de mexicanos que diariamente nos ganamos el sustento para nuestros hogares de manera decorosa. Tienes razón, nosotros no hicimos una carrera política y tampoco vivimos bajo el cobijo de un delincuente como Ricardo Salinas, pero, bueno. ¡Qué se puede esperar de un personaje como tú! Un político que se ha hecho valer de los intereses de un empresario (delincuente) que tanto daño le ha hecho a México. Aprovechando este pequeño recordatorio, ojalá también le digas que pague lo que debe, por qué hay muchos hospitales y escuelas que construir en Chiapas y en muchos estados de México. ¡Ánimo!”
Así las cosas, fue por lana y salió trasquilado.