Nos están matando de hambre, denuncian presos

Un grupo de presos indígenas del Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados (CERSS) No. 10, ubicado en el municipio de Comitán, Chiapas, denunciaron que las autoridades penitenciarias prácticamente los están matando de hambre.

Integrantes de la organización Vineketik en Resistencia, acusan que desde hace por lo menos seis meses les han dado un trato indigno. “Se nos ha racionado la comida, ya no nos dan lo suficiente y la mayor parte de la semana nos dan sardina o atún enlatados”.

Denuncian al gobierno estatal de violentar sus derechos humanos, de presionarlos con la comida, a fin de desistir en su protesta política desde las rejas.

El argumento, señalaron, es una orden girada por el subsecretario de ejecuciones y sanciones penales, Miguel Ángel Alarcón García, de que no le dan suficiente presupuesto.

Marcelino Ruiz Gómez, miembro de la organización Vineketik, señaló a Alejandro Constantino Hernández, exdirector de dicho penal, de la situación que priva en el penal.

El Grupo de Trabajo “No estamos todxs” dio a conocer un comunicado en el que se señala que el hoy contador del centro (Constantino Hernández) ha estado reduciendo la porción de comida en los últimos meses, por lo que los presos solicitan que el alimento se les entregue crudo para que ellos mismos sean quienes los preparen.

Ruiz Gómez menciona que el viernes 13 de noviembre pidieron la intervención del nuevo director del CERSS, José Hernández Márquez, para que les diera una solución, a fin de que se les proporcione la comida de manera digna, ya que es parte del derecho de los presos.

Además, señala que han solicitado hablar con Constantino Hernández, presentándose solo una contadora auxiliar, de nombre Iris, quien se niega a proporcionarles una resolución bajo el argumento de que ella no maneja los recursos y solo recibe lo que le da de manera escasa la Subsecretaría.

Ruiz Gómez también sostiene que les han dicho que emitan un escrito al actual director para que éste solicite la atención a sus demandas; sin embargo, aún no han tenido respuesta de ninguna autoridad del CERSS No. 10.

Afirma que esta es una estrategia más para reprimir la lucha que han mantenido desde el momento de su detención, en febrero de 2002, ya que el Estado los tiene secuestrados de manera injusta compurgando sentencias de delitos prefabricados. (Fuente: La Silla Rota)