Gobierno transitorio de Manuel Merino en Perú, derribado en seis días de protestas

Perú.- El gobierno transitorio de Manuel Merino en Perú nació en medio de las protestas ciudadanas, que no amainaron y terminaron por lograr tras seis días de intensa presión en las calles su renuncia, que llegó tras la muerte de dos manifestantes y un centenar de heridos en la última movilización en Lima.

La grave crisis política en Perú comenzó a orientarse hacia este trágico desenlace desde septiembre pasado, cuando el Congreso intentó destituir a Martín Vizcarra por primera vez.

El pasado 18 de septiembre, el Congreso, presidido por Manuel Merino, debatió una moción de vacancia (destitución) contra Martín Vizcarra por “incapacidad moral”  al hallar irregularidades en la contratación del cantante Richard Swing Cisneros.

Vizcarra denunció que Merino conspiró en su contra e intentó contactar a las Fuerzas Armadas antes de iniciar siquiera el juicio político.

La moción no recibió el respaldo del pleno, pero Vizcarra no aclaró las dudas sobre su relación con Cisneros.

Los medios peruanos difundieron el 18 de octubre que aspirantes a “colaboradores eficaces” acusaron a Vizcarra de haber recibido sobornos cuando era gobernador de la región de Moquegua entre 2011 y 2014.

Posteriormente, el Parlamento aprobó el 22 de octubre una nueva exigencia de destitución contra Vizcarra a raíz de esas denuncias de prensa, que no han sido corroboradas.

El 9 de noviembre, el Congreso debatió y aprobó la destitución de Vizcarra por “incapacidad moral” y tomó la juramentación al cargo a Manuel Merino, a quien le correspondió la sucesión de acuerdo a la Constitución Política.

Esa misma tarde empezaron las protestas en las calles del país, en rechazo a la vacancia de Vizcarra, que gozaba de popularidad, y por el evidente desbalance de poderes, pues Merino sigue siendo parlamentario y oficialmente titular del Legislativo.

El Congreso, cuyos intereses subalternos a la destitución de Vizcarra no quedan ocultos tras el manto de “lucha contra la corrupción” que argumenta para justificar la destitución, es también blanco de la ira ciudadana.

El 11 de noviembre, el veterano exministro y exlegislador Ántero Flores-Aráoz, muy conservador, asumió como presidente del Consejo de Ministros y declaró que no entiende por qué protesta la gente en las calles y pidió a los manifestantes que se tranquilicen.

Merino juramentó a su gabinete de ministros en pleno el 12 de noviembre, entre los que figuran exministros y exfuncionarios de los últimos gobiernos de tendencia de derecha y extrema derecha, y con vínculos en grandes sectores empresariales.

Varios vinculados al grupo Confluencia Republicana, minoritario y radical.

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