Sobre elecciones, DEA y subordinación

Sobre elecciones, DEA y subordinación

Por Fernando Hinterholzer Diestel

En 10 días se celebrarán las elecciones en EE. UU., ese martes 3 de noviembre será un día clave para el país de las barras y las estrellas y para el resto del mundo. Está en juego la hegemonía de la nación más poderosa del mundo que gobernada los últimos cuatro años, por un populista, patán, ignorante e insulso personaje salido de los “reality shows” que ha logrado polarizar y dividir a esa nación, con sus ideas raciales supremacistas, su mal manejo de la pandemia, y sus amenazas a no reconocer los resultados de la muy próxima elección (te pareces tanto a mí le cantan en palacio), donde su contrincante demócrata (Biden) le lleva una cómoda ventaja en las encuestas. Hay que recordar sin embargo que, en nuestro vecino país del norte, el ganador de los comicios no es quien obtenga más votos, como sucede en el sistema electoral mexicano, en EEUU gana quien obtenga más votos en el llamado Colegio Electoral (cada estado tiene un número determinado de votos) que haciendo una sumatoria da el triunfo a quien lo alcance Cada miembro del Colegio Electoral vota después de las elecciones generales y el candidato que obtenga más de la mitad 270, de los 538 posibles, gana la presidencia. 

Para nuestro país es muy importante el resultado de la elección presidencial norteamericana, ya que de ella dependen las relaciones políticas, económicas, sociales y migratorias tan asimétricas de México con su poderoso vecino allende el Bravo. El presidente López Obrador  estructuro su relación con su homologo norteamericano en base a una “subordinación” ignominiosa”, que lo llevo a visitar Washington en plena campaña electoral de Trump, y a ponerse de alfombrita y tragarse la serie de insultos y agresiones verbales que ha proferido el racista de Trump, por la construcción del muro fronterizo, en contra de los mexicanos y de los inmigrantes, además de utilizar a la Guardia Nacional para detener a los migrantes centroamericanos que intentan cruzar la frontera por el estado de Chiapas, en lugar de utilizar a dicho cuerpo militar para vigilar la seguridad pública del país, tan violentada por los grupos del crimen organizado.  De hecho el dato que corrobora la nula confianza del gobierno norteamericano hacia el gobierno de la 4ª.T, ha sido que en la reciente captura del exsecretario de la defensa nacional Gral. Cienfuegos Zepeda, el gobierno mexicano no fue avisado, ni del proceso ni de la orden de captura que pendía sobre el militar mexicano. La DEA encargada de la investigación y posterior arresto del extitular del Ejercito mexicano tiene suficientes razones para desconfiar del presidente mexicano y los militares en el poder, después de la fallida política de “abrazos y no balazos”, del fallido operativo contra Ovidio Guzmán en el 2019 en la capital sinaloense, y los episodios de cortesía mostrados por el primer mandatario mexicano hacia la mamá del Chapo y muy recientemente con el mismísimo Joaquín Guzmán, al disculparse públicamente con él. Cuantos militares y políticos más en activo en la actualidad estarán siendo vigilados y serán procesados por el gobierno norteamericano en el corto plazo, muchos seguramente.  Al acusar y procesar al general exsecretario, nuestro país comienza una nueva forma de evaluación en el combate a las drogas de acuerdo al modelo norteamericano. El juicio al Gral. Cienfuegos pone en tela de juicio la cadena de mando militar cómplice en los graves delitos imputados que implicaran seguramente a la GN, a funcionarios federales, estatales, municipales. Y por ende los Estados Unidos envía un atemorizante mensaje para la actual administración “lopezobradorista” sobre las consecuencias de seguir negociando con la mafia organizada.

Con la detención sorpresiva del general Cienfuegos se vislumbran tres situaciones daños colaterales: uno, la del general Cienfuegos, que aun cuando debe ser considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario, ya ante la opinión pública es culpable; otro, en el Ejército mexicano, que era el ente burocrático preferido del gobierno actual. Tan solo en estos dos años que lleva López Obrador como presidente, el Ejército ha recibido más de 29 mil millones de pesos en recursos adicionales para desempeñar con “honradez y disciplina” las múltiples tareas que el presidente les ha asignado. Un tercero es para el mismísimo presidente López Obrador, por haberle apostado a una buena relación con el Ejército (para protegerlo en caso de una posible insurrección civil) y a la buena relación con Donald Trump. Ambas quedaron gravemente afectadas con la detención del general Cienfuegos. 

ES CUANTO

ADENDDUM: Continúan los feminicidios en el país y no hay poder humano ni policial ni política pública que los pueda evitar. Las agresiones a niñas, adolescentes y mujeres jóvenes son el pan de cada día, a lo largo y ancho de la nación. Hasta cuando nos preguntamos las mexicanas y mexicanos dejaran de asesinar a más de 10 mujeres al día.