Toro y Vaca

ENSALADA DE GRILLOS

Por Ciro Castillo

TORO Y VACA

Los casos de Félix Salgado Macedonio (El Toro) y Francisco Javier García Cabeza de Vaca nos demuestran una vez más que aquello de que la justicia es igual para todos es una falacia. Hay niveles.

Los dos podrán ser tan culpables de los hechos que se les imputan, pero al mismo tiempo son tan poderosos, al menos en este momento, que la justicia les hace los mandados.

Uno, morenista, corajudo, de esos políticos que no tienen tapabocas y el otro, panista recalcitrante, de esos políticos que se envalentonan porque también se saben poderosos. Toro y Vaca…

EL TORO DE GUERRERO

A Félix Salgado no le detuvo ni la acusación de al menos cuatro mujeres que denunciaron haber sido abusadas por este ex perredista y ahora morenista todopoderoso.

Como nadie y bajo el argumento de que eran tiempos electorales y había que probar las acusaciones, recibió tremendo espaldarazo desde la conferencia mañanera de Andrés Manuel López Obrador.

El Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) hicieron lo impensable y le dejaron fuera de la candidatura al gobierno de Guerrero, pero ni eso lo detuvo.

Sintiéndose completamente respaldado por quien vive en Palacio Nacional, sigue adelante y seguramente será gobernador de su estado (sin tener el cargo) mediante la figura de su hija.

Tan respaldado está que, AMLO, como nunca antes, ha hecho una dura crítica del INE y el TEPJF, organismos que, si bien no son la Madre Teresa, es lo que hay en una “incipiente democracia”. Hay niveles…

CABEZA DE VACA

El panista, cuyo segundo apellido es el que más suena, ha sido acusado de tener vínculos con el narcotráfico. Algo que no sería extraño en un país cundido por el narco.

Los argumentos de la FGR para pedir su desafuero ante la Cámara de Diputados fueron: delincuencia organizada, lavado de dinero y defraudación fiscal.

En la Cámara de Diputados, con mayoría morenista y aliados, aprobaron de volada el procedimiento de desafuero contra Francisco García Cabeza de Vaca, quien de inmediato respondió con un fuerte mensaje que, más parecía un acto anticipado de campaña, que una defensa de su investidura.

Cabeza de Vaca sabe que, así como lo hizo AMLO en su momento, un proceso de desafuero en su contra, le puede generar popularidad, y en una de esas lo catapulta a las boletas electorales de 2024.

Sin embargo, el panista, poderoso en su terruño, como cualquier gobernador, seguirá en su cargo, de acuerdo con la decisión del Congreso de Tamaulipas que, también de volada indicó que “no procede la homologación de la declaración de procedencia (desafuero) emitida por la Cámara de Diputados”. Veremos en qué termina la novela, porque Morena dice que ya es cuestión de horas para que se le detenga, pero, hay niveles…