Verdadera invasión infantil

ANÁLISIS A FONDO

Por Francisco Gómez Maza

VERDADERA INVASIÓN INFANTIL

Un carbón encendido en las manos de Biden están resultando ser las migraciones forzadas de niños solitarios, particularmente las provenientes del Triángulo del Norte centroamericano, y lo grave, gravísimo es que no tiene ni idea de cómo destrabar ese problema sin reprimir a los infantes y respetar absolutamente los derechos humanos de todos los migrantes.

Espero que el gobernante demócrata no se arrepienta de haber derogado la filosofía supremacista y las medidas en contra de las migraciones de prietos y prietitos, practicada por el racista presidente Donald Trump. Pero sí podemos afirmar que esa derogación le va a salir muy cara.

Es preocupante, igual para el gobierno de México, el incremento exponencial de la migración de niños no acompañados, que ingresan y pasan por territorio mexicano hacia Estados Unidos, provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala, aunque también van de diversas zonas pobres de la república mexicana.

Las autoridades estadounidenses detuvieron a alrededor de 19 mil niños migrantes en la línea fronteriza con México – cifra récord –, tan sólo en el pasado mes de marzo, fenómeno social que a fuerzas tiene que resolver la administración demócrata, ya entregándolos a sus padres residentes en Estados Unidos, o creando alternativas para los que llegan y no tienen arraigos en territorio estadounidense; buscándoles tutores.

Las autoridades de migración de Aduanas y Protección Fronteriza hallaron a 18.890 niños no acompañados en marzo, cantidad muy por encima de los récords anteriores de 11.475 en mayo de 2019 y 10.620 en junio de 2014 reportados por la Patrulla Fronteriza, que empezó a difundir las cifras en 2009.

Informes de prensa revelan que la migración infantil no acompañada (van bebés de hasta 3 añitos) está desbordada, y ha puesto a prueba la capacidad de los centros de detención de la frontera norte de México; en dichos centros los detenidos, por ley, no pueden permanecer más de tres días, por lo que el gobierno de Biden anda vuelto loco buscando otros espacios de vida y personal para  hacerse cargo de los niños, en tanto no los reclaman padres, madres o familiares que viven en suelo estadounidense.

El gobierno de México ha insistido en que una eventual solución al fenómeno de la migración está en apoyar a los gobiernos de América Central, incluido México, para crear condiciones de desarrollo económico para crear empleos bien remunerados, que anclen a la población ahora desempleada en sus lugares de origen. Hace dos años, el gobierno mexicano destinó100 millones de dólares para crear polos de desarrollo, particularmente en el campo centroamericano, en donde se aplican programas como “Sembrando Vida” con el objetivo de crear empleos justamente remunerados y lograr que la gente se sienta tranquila en su tierra y no piense en emigrar a otros lugares aparentemente prometedores de bienestar, pero que cobran muy caro en términos de calidad de vida y salud a los migrantes.

El gobierno de Biden al parecer entendió el objetivo de esa política de crear condiciones económicas y sociales que arraiguen a los candidatos a emigrantes en sus propios países. Sin embargo, la decisión de echar a andar tales planes de desarrollo no puede esperar más; es urgentísima, primero para abatir el hambre y las enfermedades y luego para lograr que la gente tenga un medio para lograr construir una vida digna y feliz en su lugar de origen.

En esas estamos. Mientras tanto, aparte de los miles de migrantes adultos, está presente la migración infantil que no parará.

A DESFONDO: 

Razonable, la propuesta del presidente López Obrador de que él se vacunará la AstraZeneca, para probar que es segura y efectiva, y que no causa trombosis alguna como se ha asegurado en los centros europeos de poder, en despachos de prensa de veracidad no verificada. Información avalada por el colega José Vilchis Guerrero (@jvg100), lo confirma y lo conforma este escribidor, a quien le fue aplicada la mencionada vacuna el pasado 31 de marzo, sin sufrir secuela alguna de ninguna especie.

En Europa se alertó que la dosis de AstraZeneca puede producir coágulos, como efectos secundarios poco comunes, En México han sido vacunados con esa vacuna considerable número de adultos mayores de 60 años, y no se ha registrado ninguna reacción grave a la aplicación de ninguna vacuna.