Detención de Cienfuegos asesta enésima estocada a gobiernos anteriores

México.- La detención en Estados Unidos por narcotráfico del general Salvador Cienfuegos, secretario de Defensa durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), asestó la enésima estocada al gobierno anterior y puso en el punto de mira a las Fuerzas Armadas del país, muy defendidas por el actual mandatario.

Para el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien asumió el poder con la promesa de limpiar la corrupción de los gobiernos anteriores, el arresto “es una muestra inequívoca de la descomposición del régimen”.

Este viernes en conferencia de prensa, calificó de “lamentable” la noticia y la comparó con el arresto del año pasado, también en Estados Unidos, de Genaro García Luna, secretario de Seguridad durante el Gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), por recibir supuestos sobornos del narcotráfico.

“Es una situación inédita porque está detenido por la misma acusación el secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón y ahora detienen al secretario de la Defensa de Enrique Peña Nieto”, dijo.

“Esta detención es una muestra más del maridaje que había entre las autoridades del más alto nivel de los sexenios de Calderón y de Peña Nieto con el crimen organizado”, dijo a EFE Eduardo González, profesor de relaciones internacionales del Instituto Tecnológico de Monterrey.

Dijo que el arresto de García Luna, el jefe de la policía federal que habría protegido al cártel de Sinaloa a cambio de sobornos, y ahora de Cienfuegos, máximo responsable del Ejército, pone en duda la estrategia de seguridad llevada a cabo en México durante más de una década.

Recordó que Calderón inició en 2007 la guerra contra el narcotráfico, que recrudeció la violencia en el país, y que Peña Nieto mantuvo durante su gobierno, aunque al parecer los cabecillas de esta estrategia tenían vínculos con el crimen organizado.

“Cienfuegos es el más alto funcionario de la Defensa detenido por estar involucrado con el crimen organizado”, subrayó González.

La captura del exsecretario, un militar de larga trayectoria recordado por rechazar la responsabilidad del Ejército en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014, pone en entredicho el prestigio de las Fuerzas Armadas, muy defendidas por López Obrador.