Coca Cola daña la salud de los chiapanecos, afirman

San Cristóbal de Las Casas.- “Chiapas es la región del mundo donde más se consume refresco de cola. En promedio cada persona bebe 821.5 litros por año, según el Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (Cimsur)”, dio a conocer en un pronunciamiento el Movimiento de Mujeres por un Mundo Mejor para Todos.

En el marco del “Día de la Raza”, el movimiento decidió emprender una protesta contra empresas transnacionales que han llegado a perjudicar la economía local y los recursos naturales de San Cristóbal. Frente a las instalaciones de la Coca Cola quemaron bolsas cuyo contenido era botellas de plástico y pegaron y pintaron consignas.

El movimiento pidió a las autoridades campañas de orientación alimentaria y comprensión de los nuevos etiquetados de los productos procesados de manera permanente y proteger a la niñez de la publicidad que promueve malos hábitos alimentarios.

“Es necesario hacer obligatoria la provisión gratuita de agua potable en escuelas, espacios públicos y comerciales; garantizar que al interior de los planteles educativos existan únicamente opciones saludables de alimentación y no productos procesados y fortalecer la fijación de impuestos a las bebidas azucaradas y comida chatarra”.

Asimismo, se pronunciaron contra el consumo de refresco, ya que está causando enfermedades entre la población, “esta situación se relaciona con la alta prevalencia de diabetes mellitus en la región, que en la última década ha sido la principal causa de muerte y en San Juan Chamula es donde más se consume refresco de cola en el mundo”.

Advirtieron que ese no es el único daño que causa la empresa refresquera, sino también la explotación de recursos naturales como el agua; “está acaparando los manantiales de agua en los lugares donde están ubicadas las plantas procesadoras, la empresa refresquera está gastando más de 1.3 millones de litros de agua al día, mientras que la población no cuenta con suficiente agua para satisfacer sus necesidades prioritarias”. (Fuente: Félix Camas)