Banco Mundial prevé caída del 7.9% de la economía de Latinoamérica en 2020

México.- El Banco Mundial (BM) estimó que la economía de Latinoamérica se contraerá un 7.9 por ciento este 2020 por el impacto de la pandemia del coronavirus, especialmente debido a una caída de la demanda externa y el colapso del turismo, y para 2021 que reflote un prometedor 4 por ciento.

“El impacto del COVID-19 se ha sentido a través de múltiples canales, incluyendo la demanda externa, el aumento de la incertidumbre económica, el colapso de los flujos turísticos y las consecuencias de meses encerrados para tratar de contener la propagación de la enfermedad”, detalló el BM en su informe semestral para Latinoamérica y el Caribe, publicado este viernes.

Para 2021, la institución multilateral prevé que la actividad económica latinoamericana crezca un 4 por ciento, un porcentaje prometedor para la recuperación de América Latina, que ha sido la región más impactada del mundo por la crisis sanitaria.

En sus previsiones, el BM espera que las tres economías más grandes de la región, México, Brasil y Argentina, registren también descensos significativos este año, del 10 por ciento, 5.4 por ciento y 12.3 por ciento, respectivamente.

Estas tres naciones liderarán la recuperación regional del próximo año, según las estimaciones, ya que la economía mexicana se espera que crezca un 3.7 por ciento, la brasileña un 3 por ciento y la argentina un 5.5 por ciento.

Ante esta situación, el economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Martín Rama, señaló que los Gobiernos locales “deben proteger a los más vulnerables mientras adecúan las normas sanitarias y de seguridad en todos los sectores y actividades, en especial el de la educación, para que la probabilidad de contagio siga siendo baja mientras la vida continúa”.

“Garantizar un acceso amplio y asequible a la atención médica es fundamental para enfrentar este desafío”, agregó.

Pese al impacto directo de la pandemia, el BM argumentó que esta crisis ha llegado tras años de lento crecimiento económico y escaso progreso en términos de indicadores sociales, e inmediatamente después de una ola de disturbios sociales en muchos países de la región.

Además, el impacto de las medidas de confinamiento recayó desproporcionadamente en hogares con trabajos informales, lo que reafirma la necesidad de políticas que apunten a promover la formalización, aunque sin penalizar “la tan necesaria” creación de empleo.