Alianzas en comicios 2021 prioridad nacional

Alianzas en comicios 2021 prioridad nacional

Por Fernando Hinterholzer Diestel

Pasaron ya dos años de administración de la 4T, y los pésimos resultados están a la vista. La sociedad mexicana observa con desanimo y mucha preocupación que el estilo de gobernar del presidente López Obrador y su sequito de leales y neófitos funcionarios, nunca intentaron edificar sobre lo ya edificado. Nunca buscaron mejorar las instituciones preexistentes. No existe un plan estratégico definido, más bien la estrategia es la improvisación. El jefe del ejecutivo quiere construir un país diferente transformarlo sea lo que eso fuere, aunque no funcione. Se ha dedicado a borrar y derruir lo construido y aprendido en décadas. En estos tiempos todo queda a discreción de un autoritario y populista personaje que pernocta en Palacio Nacional, y que cada mañana desde su “pulpito” agravia, desautoriza, descalifica e insulta a todos aquellos que no piensan como él y su cuarta transformación, sean empresarios, políticos, periodistas, medios de comunicación y personajes del pasado reciente del país. La descalificación va seguida del calificativo, “corrupto, neoliberal, conservador”, su frase favorita para sostener cualquier ocurrencia. Pero el señor presidente si ha sido persistente en algo, acumular cada más poder y prepararse para la madre de todas las elecciones, en junio del 2021. Sabe perfectamente que, si no vuelve a ganar la mayoría absoluta de la Cámara de Diputados, su proyecto se vería detenido y su poder disminuido. El día de la jornada electoral de junio, va a tener en contra AMLO, el hecho de no ir en las boletas como en el 2018, y que serán elecciones locales, en donde los gobernadores van a operar con toda fuerza, vigor y recursos para detener el avance del proyecto presidencias. A pesar de que, en las encuestas nacionales serias, el partido presidencial va arriba, con excepción de Querétaro y Yucatán, con la formación de la Alianza Opositora PAN-PRI-PRD, las cosas han cambiado, y ahora la preocupación ya prende focos amarillos en Palacio. 

Para los partidos opositores y la sociedad civil, ahora si ya organizada, tienen en los comicios de 2021 la oportunidad de revertir al poder presidencial que se requiere “para proteger la democracia y frenar el sometimiento de las instituciones”. Las elecciones intermedias del 2021 son clave no solamente por el número de cargos de elección popular que se disputaran, sino también porque la sociedad y pueblo de México tendrán la posibilidad de decidir si continua el estilo destructor,  improvisado y ocurrente de gobernar a un país como México, o volvemos a tener contrapesos en el Poder Legislativo, un contrapeso que obligue a López Obrador a tomar en cuenta a todos los mexicanos, y no solamente a los miembros de la 4T y a los seguidores y “hambreadas mascotas” en el país. Hay que recordar que, en la historia electoral reciente del país, los comicios intermedios siempre han jugado un papel plebiscitario (de cómo se califica la gestión presidencial). Sin embargo, estos comicios tienen un sentido claramente diferente para la oposición que para el proyecto de la “cuarta transformación”. López Obrador desea que “el pueblo bueno” continúe apoyando su proyecto de transformación, y para los partidos opositores (PRI, PAN, PRD, México libre) el propósito es que la población mexicana decida en las urnas, si el presidente de la republica debiera volver a tener equilibrios para gobernar o no. De las varias críticas realizadas en contra la alianza de PAN, PRD, PRI y organizaciones de la sociedad civil en estas próximas elecciones por parte de intelectuales orgánicos, analistas y miembros de la 4T. La mayoría están enfocadas en que cada uno de los institutos políticos que la componen tienen estatutos, programas y propuestas diferentes y contrapuestas entre sí. A pesar de estas diferencias, lo importante es que tienen un valor democrático común frente al populismo y autoritarismo del gobierno de la “cuatrote”: la defensa y recuperación de la democracia constitucional, será lo que este en juego, el próximo 6 de junio.

 Si la alianza opositora estratégicamente se ubica en los distritos para competir con éxito, seguramente el resultado tiene que ser muy diferente de lo que muestran actualmente día las encuestas electorales. Hoy en día la alianza de la opositora está empujada por los arrebatos y ocurrencias antidemocráticos del presidente López Obrador. Es la misma sociedad civil la que solicita se impongan frenos y contrapesos para impedir la concentración del poder.  Por más diferencias que tengan PAN, PRD, PRI, tienen en mente una idea central: sin democracia no habrá manera de competir por el poder. No podrán formar mayorías si no se respetan sus derechos como minorías. Las próximas elecciones serán un punto de inflexión entre la sobrevivir democráticamente o el regreso un sistema de partido hegemónico.

Sin contrapesos de poder no volverá a haber igualdad política en nuestro país por años o décadas. La incipiente democracia alcanzada hasta ahora debe ser el resorte que impulse el arranque de las campañas electorales. Les toca ahora más que nunca, a los partidos de opositores y a la sociedad civil, el rol de hacer de la jornada electoral un nuevo “basta ya” al poder centralizado que nos encamina a la ruta de una dictadura obsoleta para los tiempos actuales.

ES CUANTO

ADENDDUM: Francamente preocupante es la controvertida propuesta de modificar la captación de divisas y pedir al Banco de México que participe en la recepción de dólares en efectivo, equivale a volver al banco central en un lavador de dinero nacional, lo que acarrearía consecuencias funestas en el ámbito internacional con la FED y los principales reguladores económicos del orbe. Todavía no queda claro si la propuesta del senador Monreal fue para ayudar a uno de los dueños de un banco amigo del presidente, o a los carteles de la droga, léase los hijos del Chapo, el Mencho o Caro Quintero.

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