Por: Fernando Hinterholzer Diestel
Los ayuntamientos depositan la basura recolectada principalmente en rellenos sanitarios autorizados, “los cuales son infraestructuras de ingeniería diseñadas para el confinamiento seguro de los residuos sólidos municipales”, pero no todos los más de 2400 municipios del país cuentan con un relleno sanitario, que cumpla con la normatividad ambiental, sobre todo aquellos que están en el ámbito rural. La basura se lleva por lo general a los Rellenos Sanitarios, que son sitios técnicos controlados para minimizar el impacto ambiental. también son llevados a Estaciones de Transferencia, por los camiones recolectores que depositan la basura en estaciones intermedias antes de ser llevada a un relleno sanitario lejano. Existen también, los Rellenos de Tierra Controlados, que son Lugares con medidas de control intermedio. Y también los desechos solidos son llevados a Tiraderos a Cielo Abierto, que, aunque son formas de disposición menos seguras y no deseadas, en muchos lugares de México aún se utilizan para la basura.
De acuerdo, a la normatividad ambiental del país, la basura de las casas debe ser recogida por camiones y transportada a destino final, evitando el uso de la vía pública. Es importante que los ciudadanos depositen sus residuos en los camiones recolectores o contenedores designados, no en la vía pública, para facilitar el trabajo de los ayuntamientos. Los ayuntamientos depositan la basura recolectada principalmente en rellenos sanitarios autorizados, los cuales son infraestructuras de ingeniería diseñadas para el confinamiento seguro de los residuos sólidos municipales. Aunque al pensar en basura la primera imagen que nos venga a la cabeza sea la de vertederos llenos de residuos sólidos y de un tamaño suficiente como para que sean vistos a simple vista, el concepto de basura es mucho más amplio. Para ser precisos, basura serían todos aquellos residuos producidos por la actividad humana que no son gestionados de forma correcta para que se reincorporen en el medio ambiente o en otras actividades humanas. En consecuencia, se puede hablar de basura cuando lo hacemos de objetos físicos que se acumulan en los vertederos, en las ciudades o en la naturaleza, pero también cuando estos objetos físicos desprenden sustancias químicas que se mezclan en el entorno, tanto si se trata del suelo como del agua o del aire y lo contaminan. La principal causa de la contaminación por basura la encontramos en una ineficiente o nula gestión de los residuos.
Hay que tener en cuenta que lo que causa la basura no es el material en sí, sino la forma en que es o no gestionada. De este modo, si tomamos como ejemplo un trozo de papel, podrá ser basura o materia prima según la manera en que se gestione cuando es inservible y se convierte oficialmente en un residuo. De esta forma, si el papel se deposita en el medio ambiente se convertirá en basura, contaminando el medio durante todo el tiempo que dure se descomposición. Por el contrario, si ese mismo papel se deposita en un contenedor de reciclaje y se procede a gestionarlo de manera adecuada, en lugar de ser basura, se convertirá en materia prima. Es decir, no es la naturaleza de los materiales, sino la gestión que se hace de ellos lo que define que un residuo se convierta en basura o no. Así mismo, al hablar de contaminación por basura, nos estamos refiriendo precisamente a eso, a la contaminación que se produce como consecuencia de la presencia de estos residuos de la actividad humana que no son gestionados de forma efectiva para que no supongan un daño al medio ambiente.
Así mismo, dentro de las causas también cabe mencionar que el consumismo actual cumple un papel predominante. No porque el consumismo implique, necesariamente la generación de basura, sino porque, a un mayor consumismo, mayor cantidad también de residuos, y a mayor cantidad de residuos mayor probabilidad de que no sean gestionados de forma adecuada. Es decir, el consumismo ayuda a que la gestión de los residuos no sea la adecuada, por lo que puede ser considerado como una causa indirecta de la contaminación por basuras. Sin embargo, es fundamental matizar que es la gestión (bueno o mala) de los residuos la que genera la basura. La principal consecuencia de la contaminación por basura implica una degradación de la salud de los seres vivos. Hay que tener en cuenta que la basura libera sustancias tóxicas al medio ambiente que se extienden tanto por el suelo, como por el agua y el aire. Cuando estas sustancias tóxicas entran en contacto con los seres vivos (ya sean personas, animales o plantas), afectan negativamente a su salud.
Así mismo, también es fundamental tener en cuenta que la contaminación por basura tiene un importantísimo impacto negativo en el medio ambiente desde una perspectiva estética, ya que degrada los paisajes (tanto naturales como urbanos), lo que también es considerado como uno de los principales problemas que conlleva la contaminación por basura hoy en día. Existen diferentes soluciones a la contaminación por basura. Uno de los elementos que no se pueden obviar es la necesidad de limpiar y reacondicionar los entornos ya dañados, lo que implica destinar recursos humanos y económicos para realizar estas limpiezas. Sin embargo, más allá de las acciones curativas contra la contaminación por basuras, también cabe señalar que existen soluciones que podemos categorizar como preventivas, y que están destinadas a evitar o minimizar la presencia de esa contaminación por basura al reducir la cantidad de basura que llega a liberarse en los entornos (naturales o urbanos
El mejor medio disponible para actuar en prevención de la contaminación por basura es la denominada regla de las tres erres. Las 3R es una regla que dirige y limita la manera en que los seres humanos tenemos de consumir y gestionar los productos que usamos en nuestro día a día. Se puede aplicar a cualquier tipo de consumo y, tiene la capacidad de reducir el consumo (con lo que se reduce la cantidad de residuos que deben ser gestionados), así como de mejorar la gestión que se hace de los residuos generados. Las 3R son, por orden: reducir, reutilizar, reciclar. Es decir, según esta regla, antes de consumir deberemos plantearnos si realmente lo necesitamos, si es que no, lo reducimos. Si por el contrario la respuesta es que sí que lo necesitamos, pasamos al siguiente nivel, que es el de reutilizar. En este nivel, antes de consumir un nuevo producto, optamos por reutilizar uno que ya tenemos, sea porque está en buen estado o porque se puede arreglar uno antiguo, por lo que evitamos también el aumento del consumo y conseguimos satisfacer sin problemas nuestras necesidades. Finalmente, cuando un producto no se puede reducir ni tampoco reutilizar, es cuando pasamos a la última fase, que sería la correspondiente al reciclaje.
De esta forma, se evita que se convierta en basura, ya que, al reciclarlo, lo reconvertimos en materia prima reutilizable en otras actividades humanas. En consecuencia, al reducir el consumo, reutilizar lo que ya tenemos disponible, y al reciclar los residuos, evitamos gran parte del impacto por cantidad y calidad de la basura y, con ello, también la contaminación que esta genera.
ES CUANTO
ADDENDUM: en este punto, me permito señalar al Ayuntamiento municipal de Unión Juárez, Chis, en la región del Soconusco como un “depredador ambiental”. El presidente municipal Fabian Barrios de León ordena a su departamento de limpia, verter los desechos sólidos a la barranca por donde fluye el rio Suchiate, imagen el perjuicio ecológico que está generando este personaje, en uno de los municipios más hermosos del territorio chiapaneco. Me toco en un paseo por esos parajes, observar la basura depositada por el ayuntamiento, en las barrancas, donde al fondo corre el limite natural de la frontera, entre México y Guatemala.