• El Mundial arranca en unos días en once ciudades donde viven millones de migrantes
Estados Unidos.- Seis millones en el área metropolitana de Nueva York, sede de la final, y cuatro millones 200 mil en Los Ángeles, donde se disputará la inauguración estadounidense.
En ese contexto, una encuesta del Washington Post y la Universidad de Maryland revela que el 65% de los estadounidenses se opone a la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los estadios, cuyo papel oficial en el torneo permanece sin definirse.
El rechazo alcanza al 74% de los independientes y al 68% de los aficionados al fútbol; solo los republicanos apoyan la medida, con 72% a favor.
También, el sondeo se realizó entre el 14 y el 18 de mayo entre mil treinta adultos, con un margen de error de 3.5 puntos porcentuales.
El secretario de Seguridad Interior, Markwayne Mullin, dijo que la agencia se enfocará en tráfico de personas y mercancía falsificada, pero no descartó arrestos migratorios en los recintos.
Por otro lado, el director interino de la agencia, Todd Lyons, se negó en febrero a suspender operaciones durante el torneo ante el Comité de Seguridad de la Cámara. John Sandweg, exdirector interino del servicio migratorio bajo la administración Obama, advirtió que la percepción puede modificar la asistencia: «El miedo en la comunidad, especialmente entre quienes son aficionados al fútbol y quieren asistir a los juegos, es real».
En Los Ángeles, el sindicato Unite Here Local 11, que representa a 32 mil trabajadores, presentó una denuncia formal contra la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) ante la Agencia de Protección de Privacidad de California. Alega que el sistema de acreditación obliga a los empleados a entregar su número de Seguro Social, domicilio y país de nacimiento, datos que podrían compartirse con el Departamento de Seguridad Interior.
Frente al silencio federal, las ciudades están tomando posición propia. El sheriff de Los Ángeles, Robert Luna, anunció que no habrá operaciones migratorias durante los partidos. Por su parte, Seattle limitó por decreto la actividad del ICE en instalaciones del condado y aumentó fondos para asistencia legal a inmigrantes.
La geografía del torneo dimensiona la tensión. Miami tiene el 42% de su área metropolitana nacida en el extranjero, la proporción más alta de todas las sedes. Houston concentra un millón 800 mil personas nacidas fuera del país; Dallas, un millón 500 mil; San Francisco, un millón 600 mil.
Finalmente, el 68% de los estadounidenses considera que el Mundial no mejorará la imagen del país en el exterior.
Ochenta organizaciones civiles, entre ellas Human Rights Watch y la ACLU, enviaron una carta a la FIFA exigiendo garantías de respeto a los derechos de los visitantes extranjeros.
Con información de 24 Horas
Foto: Reuters