Caída de «El Mencho», golpe contundente pero no definitivo al CJNG

Autoridades prevén reacciones violentas tras la muerte del líder del CJNG y refuerzan operativos en varios estados

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, durante un operativo federal en Jalisco representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado en los últimos años, debido a que era el máximo dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones delictivas más poderosas y violentas del país. El enfrentamiento ocurrió cuando fuerzas federales intentaron detenerlo y fueron atacadas por su grupo armado, lo que derivó en un tiroteo donde varios integrantes del cártel murieron y otros resultaron heridos. El propio capo falleció posteriormente durante su traslado bajo custodia.

Oseguera Cervantes inició su carrera criminal tras haber trabajado como policía municipal en Jalisco y posteriormente integrarse a estructuras del narcotráfico. Tras la fragmentación de antiguos cárteles, fundó el CJNG a inicios de la década de 2010, organización que rápidamente se expandió mediante alianzas, violencia extrema y control de rutas estratégicas de droga hacia Estados Unidos, consolidándose como un grupo con presencia en múltiples estados y operaciones internacionales.

A lo largo de los años, autoridades mexicanas y extranjeras lo vincularon con delitos como tráfico de drogas, lavado de dinero, homicidios, secuestros y ataques contra fuerzas de seguridad. Su organización también fue señalada por el uso de armamento de alto poder, drones explosivos y tácticas paramilitares, lo que elevó su perfil como uno de los objetivos prioritarios para agencias de seguridad.

Tras su caída, especialistas en seguridad advierten que podrían registrarse reacomodos internos, disputas por el liderazgo y posibles actos violentos en regiones donde el CJNG mantiene presencia. Por ello, el gobierno federal desplegó refuerzos militares y de la Guardia Nacional en estados considerados estratégicos para prevenir represalias, bloqueos o enfrentamientos.

En los próximos días se espera que autoridades forenses concluyan la identificación oficial del cuerpo y que dependencias de seguridad evalúen el impacto real de su muerte en la estructura del cártel. Analistas señalan que, aunque la eliminación de un líder de alto perfil debilita momentáneamente a una organización criminal, no necesariamente implica su desaparición, ya que estos grupos suelen contar con mandos sustitutos y redes consolidadas que les permiten reorganizarse rápidamente.