– Católicos bloquearon el servicio a evangélicos por no participar en fiestas; CEDH lo calificó como discriminación –
Veintiún habitantes de la comunidad de Tajalná, en el municipio de Zinacantán, quedaron sin acceso a agua potable luego de que un grupo de pobladores católicos les cortó el suministro por profesar la religión evangélica y negarse a participar en las festividades patronales. El caso generó la intervención de la Fiscalía de Justicia Indígena, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y organizaciones civiles.
De acuerdo con el medio Prensa Libre, las personas afectadas presentaron una denuncia formal, lo que derivó en una mesa de diálogo con autoridades comunitarias, representantes tradicionales y personal de la Visitaduría Regional Especializada en Asuntos Indígenas. Durante la reunión se hizo énfasis en que negar servicios esenciales por motivos religiosos es una práctica ilegal y discriminatoria.
La CEDH sostuvo que restringir el acceso al agua por creencias distintas vulnera derechos fundamentales. Uno de los afectados expresó, en su lengua materna, que la disposición de ambas partes permitió avanzar en un acuerdo para restablecer el servicio, aunque reconoció que hasta la mañana de este jueves el agua aún no había sido reconectada.
Los afectados confían en que el problema se resuelva pronto y se respete su derecho a vivir en libertad de culto, sin represalias comunitarias. (Foto: Los Noticieristas)